Personas en línea

En estos momentos hay 1 personas visitando "Ricardo Aliaga Bascopé"

Comentarios recientes

Contenidos por fecha

lun mar mié jue vie sáb dom
29 30 1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31 1 2


Sílbame que quiero saber de ti..

Enviado por Ricardo Aliaga Bascopé el 06/10/2008 a las 12:46:00 PM, Hora de Chile
Ricardo Aliaga Bascopé

Hace unos meses escribí acerca de un sitio en la Internet en que se se enseña idiomas en forma gratuita e interactiva: http://www.busuu.com/es

La última novedad que Busuu  nos ha dado a conocer, es ofrecernos la posibilidad de aprender el Silbo Gomero. Para quienes no hayan oído hablar de este idioma, el Silbo Gomero es una lengua en extinción, perteneciente a la pequeña isla Canaria de La Gomera, España. El Silbo Gomero se basa en silbidos, permitiendo conversaciones a gran distancia, empleando vocales y consonantes como otros idiomas, y por tanto, es posible su traducción.

 Para quienes se interesen: http://www.busuu.com/silbo

-¿Por qué silban en vez de hablar?

El hecho de silbar para comunicarse no es exclusivo de los habitantes de la Isla de la Gomera. Se puede encontrar en varias zonas del mundo como en Nepal, entre los indios Zapotecas de los montes de Oaxaca en Méjico e incluso en el Pirineo francés. Los lugares donde se utilizan estos lenguajes silbados tienen unas características comunes : todos son zonas montañosas en las que las comunicaciones son difíciles y la densidad de la población es baja. El caso es que un mensaje hablado se puede oír como mucho a unos 200 metros mientras que los silbadores se pueden oír y entender a ocho kilómetros de distancia.

-¿En qué época y en qué ocasiones se utilizaba?

Hasta la primera mitad del siglo XX el silbo gomero era utilizado diariamente. Los testigos que viajaron a Canarias en aquellas épocas cuentan que se oía silbar a lo largo de todo el día, a cualquier hora, incluso por las noches. Los campesinos se comunicaban de caserío en caserío, los pastores de una montaña a otra, los pueblerinos de casa en casa de un lado a otro del pueblo. Las mujeres lo utilizaban para llamar a sus maridos o a sus hijos, los pastores para informarse si alguien había visto una cabra extraviada. Era muy útil para comunicar hasta la otra punta de la isla informaciones sobre la desaparición de una persona a la que había que buscar o el anuncio de un fallecimiento. Así todo el mundo estaba avisado mejor que por el teléfono o el móvil. Incluso se cuenta que sirvió para avisar a la población cuando se acercaban barcos en busca de esclavos. No faltan tampoco las parejas que se han encontrado sin haberse visto jamás, intercambiando sus nombres o dándose citas tal como hoy día nos podemos conocer en Internet y podemos llegar a ser amigos. Claro está, el concepto de la intimidad era distinto. La gente conocía las dificultades de cada uno y los hombres se ayudaban unos a otros. Se reconocía el silbo de una persona exactamente como nosotros reconocemos la voz. El que tenía algo secreto que decir tenía que despalzarse y era algo muy íntimo. De no ser así, todo el mundo en la isla hubiera podido enterarse de lo que se estaba silbando pues se puede oír desde muy lejos.

-¿Sigue existiendo hoy?

A partir de los años 50 el uso del silbo gomero empezó a decaer y eso por varios motivos. Primero las situaciones en las que se solía utilizar iban desapareciendo, como por ejemplo el pastoreo. Segundo, muchos gomeros empezaron a emigrar en busca de trabajo, a Cuba, a Venezuela o a otras zonas de Canarias en las que se desconoce este uso. Por fín, los medios modernos de comunicación como la aparición de las primeras carreteras, la prensa escrita, la radio, más tarde la televisión y el teléfono y ahora Internet han desempeñado un papel importante en el declive del uso de este lenguaje. Hoy día no ha desaparecido por completo. Se sigue utilizando en escasas zonas en particular donde existe todavía pastoreo. Por ejemplo en Igualejo donde en 1993 sólo había una cábina telefónica pública aunque se utilizara solamente para avisar a una persona que tenía una llamada silbándolo de casa en casa.

 Imaginense que pudieramos aprender ese lenguaje, y que lo usasemos en nuestro diario vivir: ¿Como sería:  una discusión entre políticos;  alguien regateando en una tienda; un juez dictando sentencia; un policía pasando un parte; una ceremonia religiosa? ¿Como lo usaría un hombre rana cuando está sumergido?

 Les dejo la inquietud. ¡Hasta la próxima!: Fiuuuiu fuuiii fiffiuuooo..

Etiquetas: